Monasterio de San Antón (Castrojeriz)

Yo soy el Camino, y la Verdad, y la Vida; nadie va al Padre si no es por mí

San Juan 14, 6

Existen lugares en el camino que dejan una marca en nuestra alma, uno de ellos es el Monasterio de San Antón, remanso de Paz y de Espiritualidad en el Camino de Santiago.

Como innumerables personas que a través de los siglos han transitado, descansado y sanado en este emplazamiento, tú también, querido peregrino, has llegado a este extraordinario enclave del Camino, atraído por la majestuosidad de sus piedras, por su extensa historia jacobea o quizás en búsqueda de algo que ni siquiera tú sabes.

Al recorrer el Camino de Santiago nuestra meta es el sepulcro del Apóstol, pero durante tantas jornadas de camino, vas intuyendo que hay una meta más elevada y transcendente; el encuentro con Cristo y su seguimiento, tal como lo hizo el Apóstol Santiago, que entregó su vida por su Señor y por el anuncio del Evangelio.

A través del Apóstol Santiago, encomiéndate al Señor y abandónate a su divina providencia. Él te acompañará y protegerá en tu camino, actuará con toda su fuerza y poder, y ocurrirán milagros en tu vida.

El Camino es un camino de conversión y penitencia, en el sentido clásico de Metanoia, cambio interior. Si uno no cambia Camino a Santiago, es inútil repetir peregrinaciones una y otra vez

Gracias a la Fundación San Antón y en especial a su presidente, el siempre peregrino Campo Ovidio, en mayo de 2001 se firmaba un contrato con el propietario de las ruinas del convento de San Antón, con el compromiso de crear un albergue para peregrinos y, consolidar y restaurar dichas ruinas, inaccesibles desde décadas atrás.

Un año después, el 7 de julio de 2002, se abrían las puertas este singular Hospital de peregrinos, nacido desde el auténtico espíritu de gratuidad y hospitalidad jacobea. Desde aquel día, con su entrega y cercanía, cientos de hospitaleros de los cinco continentes han acogido y servido a miles de peregrinos, viviendo el verdadero sentido del Camino.

SANTIAGO APÓSTOL. Cronología

  • Orígenes del Apóstol Santiago. Era natural de Betsaida, villa situada en el mar de Galilea. Hijo de Zebedeo y Salomé, y hermano de San Juan. Antes de seguir al Maestro era pescador como su padre.
  • Cercanía de los Zebedeos con Jesús. Salomé, madre de Santiago y Juan, posiblemente fue la hermana de la Virgen María, ello explicaría su cercanía a Jesús. -Mt 20,20-
  • Personalidad de Santiago. De fuerte temperamento y naturaleza impulsiva, como su hermano Juan, Jesús les puso de sobrenombre Boanerges o “hijos del Trueno”.
  • La llamada del Maestro. “Más adelante vio a otros dos hermanos: Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que estaban con su padre en una barca remendando las redes. Jesús los llamó, dejaron en seguida la barca y a su padre, y lo siguieron” Mateo 4. 21
  • Discípulo del Señor y testigo privilegiado. Santiago, su hermano Juan junto a Pedro son los más cercanos discípulos del Señor, acompañándole en momentos relevantes tales como su revelación como Dios en la Transfiguración del Monte Tabor y su agonía espiritual durante la Oración en el Huerto de Getsemaní.
  • Santiago lejos de su tierra. Es muy extraño que desde la Resurrección del Señor hasta su muerte, no se hable de Santiago. El silencio sobre su presencia se entiende tal como señala la tradición cristiana, aquel hombre, discípulo de Cristo y pescador de hombres, se encontraba predicando en las lejanas tierras de Hispania.
  • Testigo de la primera aparición mariana. Virgen del Pilar. Según cuenta la tradición, un 2 de enero del año 40, estando la Virgen María en Jerusalén, donde aún vivía, visitó milagrosamente al Apóstol Santiago, en Caesar Augusta -Zaragoza- para confortarlo en su dura labor evangelizadora en la Hispania romana.
  • Santiago, primer Apóstol mártir. Según consta en los Hechos de los Apóstoles -12,2-, Herodes Agripa, rey de Judea, decapitó a Santiago en torno a los años 41-44. Comienza a cumplirse la promesa de Jesús a los Zebedeos de que habían de beber “La copa que El tenía que beber y ser bautizados con el bautizo con que El iba a ser bautizado”. Sus discípulos trasladan sus restos por mar a Iria Flavia, en la provincia romana de Gallaecia, recibiendo sepultura en el lugar donde había predicado.
  • El descubrimiento del sepulcro del Apóstol tuvo lugar entre los años 825 y 830, cuando el eremita Pelayo observa durante las noches extraños resplandores, informando a Teodomiro, obispo de Iria Flavia, quien marchó a aquel lugar encontrándose que esa luz procedente de una brillante estrella -Campus Stellae. Compostela–  revelaba el lugar donde se hallaban los restos del Apóstol.
  • El Camino de Santiago. El sepulcro del Apóstol atrajo a numerosos peregrinos de las más diversas procedencias dando lugar a la Ruta Jacobea, convirtiéndose en la ruta de peregrinación más emblemática de la cristiandad medieval. Alfonso II que proclama a Santiago patrón de su reino y peregrina a Compostela para la consagración del templo elevado sobre su tumba.
  • Es Año Santo compostelano cuando el 25 de julio, conmemoración del Martirio de Santiago coincide en domingo. Se produce con la periodicidad 11, 6, 5, 6 años y tiene su origen en 1122, con el Papa Calixto II, confirmado por el Papa Alejandro III en la Bula “Regis aeterni” de 1179, confiriéndole a perpetuidad.
  • El Códice CalixtinoCodexCalixtinus es una joya manuscrita realizado en el siglo XII, y considerada la primera y más célebre guía del Camino de Santiago. Su creación fue impulsada por el arzobispo Diego Gelmírez siendo uno de los más relevantes tesoros de la cultura medieval.

¿Por qué tantas personas sienten hoy la necesidad de peregrinar? ¿No es quizás porque en ello encuentran, o al menos intuyen, el sentido de nuestro estar en el mundo?

HERMANOS HOSPITALARIOS DE SAN ANTONIO (Antonianos)

Sus orígenes se remontan al año 1093, en Vienne del Delfinado francés, cuando el noble Gastón de Valloire en agradecimiento por la curación milagrosa del “fuego sagrado” que padecía su hijo Guerin, obtenida por intercesión de San Antonio Abad, lleva a cabo la fundación de los Hermanos Hospitalarios de San Antonio, “Orden de San Antón” o  Antonianos. La congregación fue confirmada por el Papa Urbano II en 1095, dedicándose en exclusiva a cuidar a peregrinos que sufrían dicha enfermedad.

Los miembros de la orden antoniana vestían hábito negro con una cruz de Tau de color azul en el pecho, también denominada, “Cruz de San Antón”. La Tau griega se corresponde con nuestra T y con la Tav hebrea, última letra de dicho alfabeto, al igual que la Omega en alfabeto griego. La Tav designaba a Dios, como Fin de todo lo creado.

Por todo ello, no es extraño que los monjes antonianos tomaran, en honor a su patrón, este original símbolo sagrado procedente de Oriente y lo propagaran a lo largo del Camino de Santiago como sello distintivo y protección del peregrino.

La TAU es sello de Dios que identifica a sus elegidos, señal que protege, seguridad del caminante y signo de salud y salvación

Antonianos en CASTROJERIZ

Apenas transcurridos cincuenta años desde su fundación, en 1146, llamados por el monarca Alfonso VII el Emperador, los antonianos se instalan en este lugar, fundando su primer convento-hospital en la Península Ibérica. A través de la Ruta Jacobea se incrementa su presencia, regentando numerosos hospitales, convirtiéndose este hospital de San Antón de Castrojeriz, en la sede de la Encomienda General de la Orden de San Antonio en los reinos de Castilla y León y Portugal.

La Orden de San Antonio atendía las necesidades tanto físicas como espirituales de los peregrinos, especialmente combatían el ergotismo o “fuego de San Antón” enfermedad ocasionada por el consumo prolongado de pan de centeno contaminado por el hongo del cornezuelo y cuyo consumo era habitual en Centroeuropa. Innumerables peregrinos sanaron gracias a la intercesión de los monjes y al consumo de pan candeal de trigo hispano, bendecido y signado con la Tau antes de su cocción.

A su partida los peregrinos recibían la TAU como signo de protección. La tradición nos ha transmitido el nombre de innumerables personajes que recibieron la TAU en Castrojeriz; reyes como Fernando III el Santo y su hijo Alfonso X el Sabio, quien dedicó cuatro de sus Cantigas a la Virgen del Manzano, venerada en la Colegiata de Santa María (Castrojeriz).

San Francisco de Asís también peregrinó a Compostela tal como se relata en “Las florecillas de San Francisco”, probablemente entre 1213 y 1215, y no hay duda que tuvo que pasar por el convento – hospital de San Antón donde recibiría los cuidados y atenciones de los monjes, y donde le llamaría la atención la abundancia de la enigmática cruz emblema de los antonianos y presente en todo el recinto. Con toda seguridad, todo ello contribuyó que a su regreso a Italia trazara la TAU roja en todos sus templos y conventos, siendo distintivo de los franciscanos hasta la actualidad.

Francisco, pasando por las Castillas bendijo la tierra llana; por desnuda y por austera, la tomó por franciscana. La tomó por franciscana al ver su tierra de erial pobre como sus conventos, parda como su sayal

Con su bendición surgieron a lo largo del Camino innumerables conventos franciscanos y de clarisas, como el Monasterio de Santa Clara en Castrojeriz, que desde su fundación en 1264, intercede por todos los peregrinos con su oración y sacrificios.

Más de tres siglos después de la fundación, en 1477, la orden alcanza su esplendor, pero por la conjunción desgraciada de diversos acontecimientos de índole social, político y religioso, la orden se encamina a su decadencia, hasta su desaparición en el siglo XVIII. El convento de San Antón se suprime en 1791, siendo desprovistos de todos sus bienes y siendo entregados a la Corona. Triste suerte, solo paliada por la benevolente acogida de aquellos monjes en su diócesis de adopción. 

SAN ANTÓN. Cronología

  • Nace hacia el año 251, en una aldea a orillas del Nilo llamada Qeman. Egipto.
  • A los 20 años quedó huérfano, vivamente impresionado por la lectura de del Evangelio, entregó todos sus bienes a los pobres y se retiró al desierto de la Tebaida, consagrándose a la vida eremítica.
  • Durante su vida de anacoreta y dada su santidad, fue atormentado y tentado por el demonio, a los que el santo respondía incrementando sus oraciones y penitencias.
  • Su fama de santidad se extendió rápidamente, uniéndose numerosos discípulos por lo que se vio obligado a crear un cenobio, por ello se le considera el máximo representante ascetismo y padre de la vida monástica, aunque no llegara a fundar ninguna orden.
  • En 311 viaja a Alejandría para animar a sus hermanos, a consecuencia de la persecución contra los cristianos decretada por el emperador Maximiliano.
  • En el año 325 abandona de nuevo su retiro para unirse a San Atanasio, obispo de Alejandría, en la predicación contra la herejía arriana.
  • Al final de su existencia se acercó a visitar a Pablo el Ermitaño, a quien cada día un cuervo le suministraba un pan, el día que llegó Antonio, el cuervo les suministró dos panes en lugar de uno. Cuando Pablo el Ermitaño murió, Antonio le enterró con la ayuda de dos leones. Por ello, es también patrón de los animales.
  • Murió hacia el año 356, en las laderas del monte Colzim, próximo al mar Rojo, a la edad de 105 años. Su fiesta se celebra el 17 de enero.
  • Sus restos mortales reposan desde el siglo IX en la abadía de Saint-Antoine del ViennoisFrancia-, cuando un grupo de caballeros franceses traen sus reliquias desde Bizancio.

Después de tu visita a San Antón, monasterio construido por manos humanas para Gloria de Dios, te deseamos un Buen Camino. Camina solo o en compañía, contempla el paisaje, escucha el silencio y déjate llenar de la presencia de Dios, origen y meta de nuestra existencia.

Ponemos a tu disposición algunas oraciones que pueden ser útiles en tu Camino y diversos enlaces para profundizar en la vida de Santiago, San Antón y todos los santos que dedicaron su vida a seguir los pasos del Señor y a servir al hermano.

No dejes de visitar en Castrojeriz, el Monasterio de Santa Clara, la Colegiata de Santa María del Manzano y las iglesias de San Juan y Santo Domingo. Y, tanto aquí como a lo largo del Camino, no dejes de celebrar la Eucaristía y los demás los sacramentos, de pedir el acompañamiento espiritual de los sacerdotes, y nunca dejar de alabar y dar Gloria al Señor como lo hizo el Apóstol Santiago.

“Y Yahveh dijo: Recorre la ciudad de Jerusalén, y marca una Tav en la frente de los hombres que gimen y lloran por todas las abominaciones que se cometen en ella. Y a los otros oí que les dijo: -Recorred la ciudad detrás de él y herid. No tengáis piedad, no perdonéis; matad a viejos, jóvenes, doncellas, niños y mujeres hasta que no quede uno. Pero no toquéis a quien lleve la Tav en la frente.”

Ezequiel 9, 3-6


MISAS

IGLESIA DE SAN JUAN

  • Laborables: 18:00 (invierno) / 19:00 (verano)
  • Vísperas de fiesta: 19:00
  • Domingos y festivos: 13:00

MONASTERIO DE SANTA CLARA

  • 8:30 (diario)

BENDICIÓN DE LOS PEREGRINOS

Oh Dios, que sacaste a tu siervo Abraham de la ciudad de Ur de los Caldeos, guardándolo en todas sus peregrinaciones, y que fuiste el guía del pueblo hebreo a través del desierto: te pedimos que, por intercesión de San Antón, te dignes guardar a estos hijos tuyos que, por amor de tu nombre, peregrinan a Compostela.

Sé para ellos compañero en la marcha, guía en las encrucijadas, aliento en el cansancio, defensa en los peligros, albergue en el camino, sombra en el calor, luz en la oscuridad, consuelo en sus desalientos y firmeza en sus propósitos para que, por tu guía, lleguen incólumes al término de su camino y, enriquecidos de gracias y virtudes, vuelvan ilesos a sus casas, llenos de saludable y perenne alegría.

Por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.

ORACIÓN AL APÓSTOL SANTIAGO

Hacia ti y contigo, Santiago, cada peregrino encuentra su propio milagro. En ti y contigo, Santiago, quien mira hacia el cielo siente que está llamado a vivir con Cristo, a sentir y avanzar por los caminos de la vida, con Aquel que, en el camino, dejó una cruz con su sello.

Apóstol Santiago, elegido entre los primeros, tú fuiste el primero en beber el cáliz del Señor y eres el gran protector de los peregrinos: haznos fuertes en la fe y alegres en la esperanza, en nuestro caminar de peregrinos siguiendo el camino de la vida cristiana y aliéntanos para que, finalmente, alcancemos la gloria de Dios Padre. Amén.


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“Ahora permanecen estas tres cosas; la fe, la esperanza y la caridad. Pero la más excelente de ellas es la CARIDAD.” (1 Cor. 13, 13)

Si puedes mucho; mucho. Si puedes poco; poco. Si no puedes nada; nada.

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